It isn’t just a look. It’s a mind.

La miraba cuál águila mira a su presa, una mirada devoradora que pretendía ver todo lo que ella era. Derrribar sus tapujos, paredes e incluso máscara. Sus pupilas se clavaban en las de ellas esperando que bajara la guardia. Ella tenía truco, pensaba él. Nadie podía ser tan decidido, tan insultantemente ambiciosos, no era normal. Ella hacía como si no reparara en su mirada, era otra más, otra que esperaba verla derrumbarse. Ella se lo pasaba en grande viendo la crueldad de esa miraba, porque ya esas miradas le traían sin cuidado. Él nunca había visto algo tan real. Ella lo era todo, y eso precisamente no era un halago; su mirada revelaba que tenía algo que él ni conocía, sueños. Por eso él desistió y la dejó ir, porque realmente no hay algo que atemorice más a alguien que la intención de persegui un sueño.


Él no me trajo flores o dulces. Él me dio la Luna y las estrellas, y me enseñó a creer en el infinito.



Can anybody hear me? 



Hay momentos en la vida en los que deseas con todo tu corazón volver atrás. A lo mejor, para borrar aquello que pasó, otras veces, para cambiar quién fuistes. Pero sobretodo querrás volver para recordar.


El futuro es incierto. Pero sigue siendo mío.
Jenny Han

If you would not be forgotten as soon as you are dead, either write things worth reading or do things worth writing.
Benjamin Franklin

Cogió un papel y comenzó a trazar unas finas líneas. Lo hacía rápido, para que ningún recuerdo se le escapara. Quería que ellas comprendieran porqué le gusta aquel sitio y por ello trazó un mapa. Quería que entendieran porqué había sido el momento más feliz de su vida y sobretodo, quería compartirlo. En sus ojos se veía una luz que pocas veces brillaba, esa luz que podía significar tantas cosas como estrellas hay en el firmamento. No parecía ni feliz ni triste, sólo tenía el ceño fruncido consecuencia de la concentración. Recorrió con la mirada cada centímetro de hierba, cada paso que había andado allí, cada árbol que recordaba. Anhelaba volver allí, quién no. Cerró los ojos un momento y se permitió volver. Al acabar de dibujar, las miró y simplemente susurró algo que ya ellas sabían: “lo echo de menos”.


The first sentence can’t be written until the final sentence is written.
Joyce Carol Oates, April 1986