It isn’t just a look. It’s a mind.
La miraba cuál águila mira a su presa, una mirada devoradora que pretendía ver todo lo que ella era. Derrribar sus tapujos, paredes e incluso máscara. Sus pupilas se clavaban en las de ellas esperando que bajara la guardia. Ella tenía truco, pensaba él. Nadie podía ser tan decidido, tan insultantemente ambiciosos, no era normal. Ella hacía como si no reparara en su mirada, era otra más, otra que esperaba verla derrumbarse. Ella se lo pasaba en grande viendo la crueldad de esa miraba, porque ya esas miradas le traían sin cuidado. Él nunca había visto algo tan real. Ella lo era todo, y eso precisamente no era un halago; su mirada revelaba que tenía algo que él ni conocía, sueños. Por eso él desistió y la dejó ir, porque realmente no hay algo que atemorice más a alguien que la intención de persegui un sueño.

